La Fundación CEA presentaba hace no mucho un estudio sobre la fatiga al volante: «Sueño y fatiga, ¿cuáles son los hábitos de los conductores españoles?», del que se desprenden datos alarmantes como que más de 15 millones de conductores reconocen haberse quedado dormidos alguna vez al volante por no haber descansado lo suficiente o por desconocer qué medicamentos de los que toman causan somnolencia.
Según el estudio, los conductores que más riesgo presentan de sufrir somnolencia al volante son los jóvenes de 18 a 29 años, bien por trabajar en turnos de noche, por padecer trastornos del sueño o por los efectos que provocan sobe ellos el alcohol y las drogas. Los tratamientos farmacológicos y los trastornos del sueño ayudan incrementar la sensación de fatiga y, en algunas ocasiones, estas situaciones terminan con el conductor dormido mientras conduce, del mismo modo que la rutina, las prisas y el cansancio son los principales factores de riesgo en los accidentes laborales en carretera.

Muchos conductores aprovechan la caída del sol para conducir en verano evitando las altas temperaturas, pero exponiéndose a una menor visibilidad.
Consejos para mantenerse despierto mientras se conduce
Por todo esto, si este verano tienes por delante un buen trayecto en coche a tu destino de vacaciones o si, como de costumbre, te toca conducir al trabajo y no has pegado ojo con el calor, ten en cuenta estos consejos y ¡no te duermas al volante!
- Duerme antes. Ante todo, descansa: Duerme al menos 7 horas antes de emprender tu viaje y no se te ocurra echarte a la carretera para un trayecto maratoniano justo después de la jornada laboral, demasiada fatiga.
- No te ases. Procura mantener una temperatura agradable dentro del automóvil –entorno a los 24º C– y ventila de vez en cuando para evitar la sequedad en el interior.
- Estate atento a bostezos y calambres. Conocer los síntomas de la fatiga es la mejor forma de prevenirla: malestar físico, parpadeo constante, calambres, errores en la conducción, ‘automatismos’ sin percibir la situación del tráfico…
- Para de vez en cuando. Durante tu viaje, para y descansa cada 2 horas/200 kilómetros y estira un poco las piernas.
- No te deshidrates. Mantente bien hidratado –agua o refrescos–, pues la falta de líquidos provoca una reducción de la atención, dolor de cabeza y aumenta el cansancio muscular.
- Bebe algo de café. Un estudio de Intras y Fesvial asegura que descanso sumado al consumo de café reduce un 36% los despistes, un 26% la sensación de somnolencia y aumenta un 8% el tiempo de reacción. Así que ya sabes, tienes una excusa ideal para ese cafetito…
- Ojo con la medicación. Consulta a tu médico si estás tomando medicamentos para asegurarte que no tengan entre sus efectos secundarios la somnolencia.
- Y por supuesto, nada de alcohol. ¿Cómo era aquello? Ah, sí: Si bebes… no conduzcas 😉
