Con el otoño llegan las lluvias y, aunque en el sur parezcan menos abundantes o persistentes que en la cornisa del Cantábrico, no deben pillarnos desprevenidos. Cuando llueve se recude nuestra visibilidad al volante y empeora la adherencia de nuestras ruedas al asfalto. Con una capa de solo 5 mm de agua en el asfalto y a 100 km/h puede producirse ACUAPLANNING, incluso con los neumáticos en buen estado. pic.twitter.com/kTiiR0VmJv — Dir. Gral. Tráfico (@DGTes) 17 de octubre de 2016…
